Iglesia Jesús,María y José
Monumento a la Madre
Casa de la Cultura
Tumbas de Cancel
PANACA
Granja de Mamá Lulú
La Casa del Café
Pagina Social
Sitios Amigos
 
 
Monumento a la Madre

Ver Galería de Imagenes

MONUMENTO A LA MADRE
Por: Ariel Granada A.

Si hay un testimonio fehaciente del civismo quimbayuno debe serlo, sin discusiones, el Monumento a la Madre. Lo erigió la iniciativa romántica de tres hombres del común, sin intereses políticos ni personales. Nunca reclamaron reconocimientos y desaparecieron en silencio con la íntima convicción de haber cumplido deberes afectivos para con el pueblo que los acogió.

Originó la idea don Luis Ocampo, que tuvo la Foto Artística en la calle quince; y colaboraron Ricaurte Laverde, sastre de profesión, luego contratista del Teatro Municipal por más de 30 años; y Víctor Eduardo Hoyos, ebanista a quien se adjudica el tallado del escudo que orna al Concejo. El padre Luis Buitrago fue también entusiasta del Monumento; no así los alcaldes Hugo Peláez Uribe y Juan Castaño Gómez, aunque este último dio permiso -no faltaría más- para su instalación.

El maestro Buenaventura Malagón Silva fue el encargado de la obra. Se graduó en la Escuela de Bellas Artes de Medellín, donde fue condiscípulo de Rodrigo Arenas Betancur. Con inusual modestia -rara avis entre artistas- declaró que no era escultor sino imaginero. Como tal, gozó de especial predicamento entre la clerecía. En efecto, no bien hubo terminado el Cristo de la Esperanza que emplazó en el frontis de la Jesús María y José, cuando fue requerido por la Arquidiócesis de Popayán para que se hiciera cargo de restaurar las decenas de imágenes arruinadas por el terremoto de 1983. Nunca más volvimos a ver al maestro Malagón por estos lares, pese a que tenía vínculos afectivos con Quimbaya: aquí contrajo matrimonio con doña Ofelia Ocampo, quimbayuna.

Según investigaciones, Fredonia  (Antioquia) fue el primer municipio colombiano que erigió un monumento a la madre; sigue el nuestro que se inauguró en 1951. El descampado donde estuvo lo ocupa hoy el mercado cubierto. En los primeros años tenían efecto peregrinaciones a ese lugar de culto; esa tradición se perdió, como se olvidó también lucir claveles rojos y blancos, en honor o memoria de las madres vivas o en la eternidad.

El traslado del Monumento al sitio que hoy ocupa, se hizo en cumplimiento del acuerdo No. 16 del 29 de noviembre de 1984 que fue propuesto y sustentado por José Adalberto Ospina Moreno. En el tal se dispuso también que allí se levantaría el primer mercado cubierto de Quimbaya. Esto no fue posible hasta el 2 de mayo de 1987 cuando se firmó un contrato entre el alcalde Harvey Duque García y el maestro Malagón, por valor de 450 mil pesos. Por esa suma, el maestro desarmó la obra, la trasladó a la glorieta, restauró las figuras, construyó nuevo pedestal y propició la perspectiva ideal que destacara su trabajo.

En el término de 75 días culminó su tarea el maestro Malagón. De tal suerte, el 10 de mayo de 1987 se levantó acta de recibo de obra, suscrita por el artista y Harvey Duque, alcalde; Jesús Germán González, secretario de gobierno; María Celeny Ocampo Arias, ingeniera de obras; Luz Dary Bernal y Jairo Acosta Ramírez, auditores.

Publicidad
 
webmaster@quimbaya.org